Crónica universal alemana de 1500-1604 con el acento puesto en Asia y las Américas, ilustrada con un pequeño y extremadamente raro mapamundi de doble hemisferio que Shirley no llegó a ver (su n.º 245).
Autor: Johann Mayr de Frisinga
Título: Epitome cronicorum seculi moderni / Kurtzer Begriff der gedenckwurdigen Sachen
Lugar e impresor: Múnich, Nicolaus Henricus
Fecha: 1604 (segunda edición, aumentada; la primera de 1598)
Formato: 4º
Encuadernación: Pergamino flexible de época
Lengua: Alemán
4º. 4 hojas sin numerar; 340 hojas (la última en blanco). Portada grabada en negro y rojo, con un pequeño mapamundi de doble hemisferio (7,5 x 14,5 cm), grabado en cobre.
Pergamino flexible de época.
Sabin 47110; European Americana 604/53; Shirley 245 (el mapa, registrado sin haberlo visto); VD17 23:238362B.
Segunda edición, muy aumentada, de la crónica universal de Johann Mayr de Frisinga, publicada por primera vez en 1598, aquí continuada hasta 1604 e impresa en Múnich por Nicolaus Henricus. Escrito en alemán, el Epitome trata año por año los acontecimientos memorables del mundo entero desde 1500 hasta 1604, dedicando a cada año unas pocas páginas. Europa está presente pero no domina: el acento recae en Asia y las Américas, a partir de Pedro Mártir, Maffei y otras cartas jesuíticas, López de Gómara y autores tan recientes como Jan Huygen van Linschoten.
La portada grabada lleva un pequeño mapamundi de doble hemisferio (7,5 x 14,5 cm) que merece un estudio atento. Es tan raro que Shirley lo registra con el n.º 245 sin haber visto nunca un ejemplar, y su obra de referencia canónica carece de imagen de él. El primer meridiano pasa por Tenerife, y cada hemisferio está dividido en cuartos por una ancha banda a lo largo del meridiano y del ecuador. Lo más notable es que ambos polos se representan como mar abierto rodeado de tierra y hielo, una elección deliberada muy distinta de la Terra Australis compacta de Mercator, De Jode, Ortelius o Plancius; cabe preguntarse si la fuente es el propio Magallanes, que oyó rugir el mar al otro lado de la tierra al atravesar su estrecho en 1520. La masa continental austral, denominada Terra Incogni(ta), se extiende al norte del trópico de Capricornio bajo Nueva Guinea y Java, y lleva los nombres de origen poliano Beach, Lecath y Maletur; Fuego se sitúa bajo las Américas y la Psitacorum regio bajo África. Japón aparece firmemente unido a China, y América del Sur tiene la forma de patata que Mercator le dio en 1569. Se muestran los grandes ríos del mundo, y el Atrato, sin nombre, en el Darién, parece separar América del Norte de América del Sur, el viejo sueño español. Los océanos punteados y la fina letra itálica sugieren una mano italiana, aunque la propia Italia no aparece en ninguna parte del mapa.
Una crónica año por año de la era de los descubrimientos escrita al hilo de los acontecimientos, con los descubrimientos en Asia y las Américas como núcleo, e ilustrada con uno de los mapamundis más raros de su tiempo: un mapa de doble hemisferio cuyos mares polares abiertos lo distinguen de todos los mapamundis conocidos del período. Shirley tuvo noticia del mapa pero nunca vio uno.