

El Isolario de Benedetto Bordone, el primer atlas que representa el mundo entero como una sucesión de islas, en la segunda edición de 1534: con el mapamundi oval, el primer mapa impreso de Japón, el primer mapa impreso dedicado a América del Norte, los planos de Venecia y Tenochtitlan, y la primera relación impresa de la conquista del Perú por Pizarro
Edición: Segunda edición, Venecia, Nicolò d'Aristotile llamado Zoppino, junio de 1534 (primera edición 1528; ediciones posteriores 1547 y hacia 1565)
Lengua: Italiano
Formato: Folio
Contenido: portada dentro de una orla xilográfica impresa en rojo y negro, un diagrama de los vientos a página entera, tres mapas a doble página (el mundo, Europa con el norte de África, el Egeo), el plano de Venecia a vista de pájaro a doble página, cuatro mapas de islas a doble página (Creta, Eubea, Chipre, Sicilia), el plano de Tenochtitlan (Ciudad de México) y un centenar de mapas xilográficos menores intercalados en el texto; al final la carta sobre la conquista del Perú
Encuadernación: Media encuadernación en pergamino del siglo XIX
10 hojas sin numerar; 74 folios. Portada dentro de orlas grabadas impresas en rojo y negro.
Buen ejemplar; informe completo del estado de conservación a petición.
Sabin 6419. Harrisse, Bibliotheca Americana Vetustissima, 187. Shirley, The Mapping of the World, 59; Shirley, British Isles, 19. Burden, The Mapping of North America, 8. Suarez, Shedding the Veil, pp. 66 a 67. Ginsberg, Printed Maps of Scandinavia and the Arctic, 7. Adams B2482. Mortimer, Harvard Italian, 82. Borba de Moraes, I, p. 98.
Benedetto Bordone (Padua 1460 a Venecia 1531) fue un miniaturista y diseñador de xilografías que pasó su vida laboral en Venecia, donde el Senado le concedió en 1508 un privilegio para imprimir mapas. Su Isolario, publicado por primera vez por Zoppino en 1528, es la única obra suya que se conserva y el libro sobre el que descansa su fama: el primer atlas impreso que presenta todo el mundo conocido como una sucesión de islas, desde el Atlántico y el Caribe, pasando por el Mediterráneo y el Egeo, hasta el océano Índico y Japón. El libro de islas, o isolario, era un género veneciano nacido de las cartas portulanas y de las rutas de peregrinación de Levante; su primer representante impreso, el Isolario de Bartolomeo dalli Sonetti de hacia 1485, se limitaba al Egeo. Bordone fue el primero en extender la idea a todo el globo, añadiendo unos pocos mapas generales para situar sus islas: el mundo, Europa, el Egeo.
La presente segunda edición de 1534 es la que prefieren los coleccionistas. Contiene todas las célebres xilografías de 1528, varias de ellas hitos por derecho propio. El mapamundi a doble página es uno de los primeros mapas impresos en proyección oval, la forma que más tarde adoptaría Ortelius. Thomas Suarez ha demostrado que el pequeño mapa de Terra de Lavoratore representa la totalidad de América del Norte, lo que lo convierte en el primer mapa impreso dedicado a ese continente; con el mapa de Paria a su lado, el libro ofrecía ya en 1528 una imagen de toda la masa continental americana. El mapa de Ciampagu es el primer mapa impreso de Japón, trazado a partir del relato de Marco Polo mucho antes de que ningún europeo pusiera pie allí en 1543. Hay mapas tempranos de Cuba, Jamaica y La Española, de Chipre, Creta, Irlanda y Escandinavia, y dos famosos planos de ciudades: la vista de pájaro de Venecia, uno de los primeros planos impresos de la ciudad, y el plano de Tenochtitlan sobre su lago, derivado del mapa publicado con la segunda carta de Cortés en Núremberg en 1524 y que muestra la capital azteca tal como era antes de su destrucción.
Lo que distingue la edición de 1534 de la primera es la hoja añadida al final: la Copia delle lettere del prefetto della India, una carta que informa de la conquista del Perú por Pizarro y de su victoria sobre el inca Atahualpa en 1533, un año antes de que apareciera el libro. Es la primera edición de una de las relaciones impresas más tempranas de la conquista del Perú, y da al Isolario su lugar en la Americana de la conquista tanto como en la historia de la cartografía.
El Isolario se sitúa en el punto en que el libro de islas medieval del piloto mediterráneo se convirtió en el atlas moderno. El mundo oval de Bordone, sus islas del nuevo mar océano y su plano de Tenochtitlan dieron al público veneciano, en la década posterior a Magallanes, la imagen de un mundo hecho de islas y costas entre las que se podía navegar, y el libro fue precursor directo de los atlas universales de Ortelius y Mercator cuarenta años después. La edición de 1534 añade a ello la primera noticia impresa de la caída del imperio inca, de modo que el mismo volumen registra las dos grandes conquistas españolas del siglo, México en un mapa y el Perú en una carta.
A petición.