

Carta del Atlántico Sur de Levinus Hulsius, firmada y fechada en 1602: el este de Brasil, las islas del océano y el sur de África desde el Congo hasta Mozambique y Madagascar, en la ruta de las flotas neerlandesas a las Indias Orientales.
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Fecha: firmada y fechada en la plancha "Per Leuinum Hulsium A° 1602"
Número de plancha: n.º 4
Técnica: Grabado en cobre, sin colorear
Tamaño: c. 18,5 x 39,5 cm
Región: Océano Atlántico Sur, este de Brasil, sur de África, Madagascar
Buen estado en general, con ligera decoloración y algunas marcas antiguas. El grabado es legible en toda su extensión, con pequeñas zonas en el centro inferior y el centro izquierdo más difíciles de leer. Verso en blanco, con tiras de papel a lo largo del pliegue central y en los bordes de la plancha; números a lápiz y tinta.
Carta pequeña pero repleta del Atlántico Sur, firmada y fechada en la plancha "Per Leuinum Hulsium A° 1602" y numerada 4. Se extiende desde el ecuador hasta la latitud del Cabo y desde la costa de Brasil, con Pernambuco, Cabo de Santo Agostinho y Salvador, cruzando el océano hasta África y Madagascar. Las islas atlánticas están todas presentes: Fernando de Noronha, Ascensión, Santa Elena, Trindade y Martim Vaz, Tristán de Acuña y Gonçalo Álvares. En el lado africano el mapa nombra la costa desde Cabo Lopo Gonçalves pasando por el Congo y Angola hasta el cabo de Buena Esperanza y cabo Agulhas, y subiendo por la costa oriental hasta Monomotapa, Mozambique, Mombasa y Melinde, con el gran lago "Zaire lacus ubi Syrenes esse dicuntur" en el interior. Barcos a vela cruzan el trópico de Capricornio, y criaturas marinas y una rosa de los vientos llenan el océano.
Levinus Hulsius (c. 1550-1606), nacido en Gante, publicó desde 1598 una colección alemana de viajes, las Schiffahrten, que finalmente alcanzó veintiséis partes. Sus primeras partes seguían los primeros viajes neerlandeses a las Indias Orientales, para los cuales este era el mar que había que cruzar.
La carta muestra el Atlántico Sur tal como los neerlandeses acababan de conocerlo: el océano entre Brasil y el Cabo que toda flota a Oriente tenía que cruzar, con las islas donde los barcos hacían aguada y los nombres portugueses que aún cubrían ambas costas.